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Por qué electrificar tu flota y cómo planificarlo

Electrificar flotas

En un mundo cada vez más consciente de los desafíos ambientales, para las empresas es extremadamente importante reducir su impacto ambiental sin sacrificar su competitividad y eficiencia. Una estrategia clave para conseguir ambas cosas es la electrificación de sus flotas comerciales.

Transitar hacia la movilidad sostenible tiene muchos beneficios. ¿Por qué considerarlo y cómo planificarlo de manera efectiva? ¡Te explicamos todo lo que debes saber!

Razones por las que electrificar tu flota

La electrificación de flotas comerciales es el viraje de los vehículos de combustión interna a los vehículos eléctricos, sustituyendo el uso de combustibles fósiles como fuente de energía por electricidad. Esto conlleva una serie de beneficios importantes, sea cual sea el fin o propósito de las flotas.

  • La reducción de las emisiones es el beneficio más evidente de este cambio y, además, es de suma importancia en un panorama en constante evolución. La utilización de esta fuente de energía, mucho más limpia y sostenible, hace que los vehículos utilizados no produzcan emisiones de carbono, lo que contribuye a una mejora de la calidad del aire y una ayuda en la lucha contra el cambio climático.
  • Costes de operaciones mucho más bajos. A pesar de que la compra de vehículos eléctricos puede significar una inversión inicial ligeramente superior, a largo plazo la reducción de gastos es notable. Se elimina el gasto en combustible y, además, al contar con menos piezas móviles, no son tan propensos al desgaste, por lo que se reducen considerablemente los gastos de reparación.
  • Mejora de la imagen de marca a través de la adopción de una nueva identidad más comprometida y responsable, lo que puede ser percibido de manera positiva por clientes, empleados y partes interesadas. Además, una mejora en la imagen de marca puede ser una ventaja competitiva crucial en el mercado.
  • Mayor cumplimiento de las regulaciones. La electrificación de flotas garantiza un cumplimiento integral de las regulaciones y normativas relativas al compromiso y respeto ambiental. Esto se traduce en un menor riesgo de multas y sanciones y, por lo tanto, un ahorro para el negocio.
  • Mayor libertad de movimiento. Los vehículos eléctricos permiten acceder a Zonas de Bajas Emisiones y otorgan mayor libertad de movimiento en centros urbanos, lo que ampliará el alcance y las oportunidades de negocio.

Cómo planificar la electrificación de tu flota

Una planificación integral es una estrategia esencial para cualquier empresa que busque avanzar en el camino de la sostenibilidad y la eficiencia operativa. Los primeros pasos a tener en cuenta a la hora de planificar esta transición:

  • El primer paso es una evaluación exhaustiva de la flota o vehículos actuales. Es importante identificar los vehículos que pueden ser reemplazados por alternativas eléctricas y determinar las necesidades de carga o autonomía según su propósito.
  • Análisis de los costes y el ROI. Es importante tener en cuenta la inversión inicial en factores como la instalación de infraestructura de carga, pero también es esencial estudiar los beneficios e incentivos fiscales y financieros disponibles, así como los ahorros en el combustible y el mantenimiento.
  • Definición de un plan de negocio y análisis de los vehículos eléctricos que se adaptan de mejor manera a las necesidades de la empresa. En este sentido, en Inquieto asesoramos de forma 100% personalizada para encontrar las opciones que mejor se adaptan a cada modelo de negocio.
  • Planificación de la infraestructura de carga. Para que la flota funcione de manera eficiente y permita cubrir todas las rutas o desplazamientos necesarios, es importante determinar tanto la ubicación donde se instalarán los puntos de carga, como el tipo de cargadores que se necesitarán.
  • Diseño de un plan de transición. Elaborar una estrategia de transición detallada que tenga en consideración factores como las fechas de compra de los vehículos eléctricos, la instalación de puntos de carga, la comunicación y formación de los empleados, etc. Además, este plan no sólo servirá para comenzar la transición hacia la movilidad sostenible, sino que también será útil en su gestión continua.
  • Ajuste y monitoreo. Una vez implementada la nueva flota eléctrica, es necesario asegurarse de supervisar el desempeño de la misma y realizar ajustes si fuera necesario. De esa manera, se podrán localizar áreas de mejora y sacar el máximo partido a los vehículos sea cual sea el negocio o empresa.
  • Alcance de los objetivos de sostenibilidad. La electrificación de la flota no es solo un paso hacia la eficiencia operativa y una reducción de gastos y costes a largo plazo, sino que es un paso hacia un futuro más sostenible. 

Cada desplazamiento realizado por una flota formada por vehículos eléctricos es un paso hacia un aire más limpio y un planeta más sano. La adopción de esta tecnología, además, es una estrategia extremadamente beneficiosa para las empresas. No solo en lo relativo a la movilidad sostenible, sino también en términos de eficiencia y economía.

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